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DISCUSIÓN
La herniación idiopática de la médula espinal (HIME)
se define como el desplazamiento anterior, ventral, del
cordón medular a través de un defecto del saco dural de
origen desconocido. (1)
A diferencia de la herniación secundaria, la causa de
esta entidad no ha sido claramente establecida, pero la
presencia del defecto dural es el elemento necesario para
su aparición. (3)
Varios autores plantean la posibilidad de micro-trau-
matismos reiterados o la presencia de una hernia discal
calcificada, expulsa, que por el contacto reiterado con el
saco dural llevan a la formación del referido defecto. (3)
Este último punto se relaciona con un hallazgo asociado
en algunos pacientes, el “nuclear trail sign” en TC: defecto
lineal con esclerosis en los bordes que se observa en un
platillo vertebral, y que corresponde al trayecto del núcleo
pulposo del disco que produce la hernia. (4-6)
A pesar de ello solo un 10% de los casos reportados tienen
evidencia de esta alteración. (7)
Otros autores refieren la posibilidad de un defecto con-
génito del saco dural, pero no encuentran explicaciones
sobre lo tardío de la presentación clínica. (4)
Esta entidad se diagnostica habitualmente en pacientes
jóvenes, entre los 40 y 50 años en promedio y es más
frecuente en mujeres. (8)
El nivel más comúnmente afectado es entre T4 y T7, punto
de máxima cifosis dorsal y en el cuál la médula espinal ya
se encuentra desplazada hacia adelante. (1,9)
En cuanto a la presentación clínica, un poco más de la
mitad de los pacientes se presentan con síndrome de
Brown-Séquard. (10,11)
Esta forma de presentación está determinada por el
compromiso del cordón lateral que queda atrapado en
el defecto y por ello el cuadro clínico es ipsilateral al
desplazamiento medular. (9,12)
También puede verse paraparesia progresiva, incluso
con espasticidad, alteraciones esfinterianas y dolor entre
otras. (13)
La evolución de los síntomas es larga, al menos de 1 a 2
años, con curso lentamente progresivo. (14)
El caso analizado coincide con lo reportado tanto en el
nivel comprometido como en la evolución de los síntomas
y el tiempo del diagnóstico.
La RM es fundamental para el diagnóstico ya que es la
técnica de elección en todo paciente con mielopatía.
Es fundamental obtener un estudio de adecuada reso-
lución, sobre todo secuencias potenciadas en T2 en los
planos sagital y axial.
Las secuencias de alta resolución, potenciadas en T2 con
efecto cisternográfico (CISS/SPACE/FIESTA/CUBE) permi-
ten analizar con detalle el saco dural y eventualmente el
defecto típico del mismo.
La forma de presentación en imágenes es característica:
desplazamiento anterior, ventral, de la médula espinal
en el segmento comprometido, con una deformación o
“escalón” (kinking) en su cara dorsal. (1)
La deformación determina un ensanchamiento del espacio
sub-aracnoideo situado por detrás del cordón medular.
Esta alteración de la morfología del cordón medular ha
sido denominada por algunos autores como el signo “del
escalpelo o bisturí” por remedar la forma de ese instru-
mento quirúrgico. (15)
Si bien el signo fue descrito originalmente relacionado con
la presencia de septos, membranas o bridas aracnoidales
dentro del saco dural, la deformación puede verse también
en la HIME por lo que tiene poca especificidad.
El elemento que permite diferenciar entre ambas entida-
des es que en el caso de la HIME se observa un borra-
miento u obliteración del espacio sub-aracnoideo anterior
al cordón medular, el cuál persiste conservado en el caso
de las membranas. (16)(Figura 5)
También se señala la forma de la deformación medular,
en forma de “C”, como un signo orientador al diagnóstico
siendo en forma de “C” en el caso de la HIME. (16)
La alteración medular mencionada es focal, corta, limitada
a la altura de uno o dos segmentos vertebrales. (1,3)
En algunos casos puede identificarse el defecto dural,
ubicado en el sector ántero lateral del saco, sobre todo
si se utilizan secuencias de alta resolución y con efecto
cisternográfico.
Figura 5 (a y b)
Paciente de 47 años con dolor dorsal
sin déficit neurológico que presenta en el
estudio de RM una deformación focal posterior
del cordón medular a la altura de T5. Esta
deformación es similar a la analizada en el
caso presentado, aunque sin borramiento
del espacio subaracnoideo anterior al
cordón y remedando el denominado signo
del “escalpelo”. Este caso corresponde
probablemente a la presencia de una brida
aracnoidal o septo, principal diagnóstico
diferencial de la HIME.
HERNIACIÓN VENTRAL IDIOPÁTICA DE LA MÉDULA ESPINAL.
UNA ENTIDAD POCO RECONOCIDA.
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REPORTE DE CASO / Dres. N. Sgarbi, O. Telis.