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su presencia bilateral es diagnóstica de la enfermedad.
[6] La localización más frecuente es el quiasma óptico
e hipotálamo, siguiendo en orden decreciente la cintilla
óptica, cuerpo geniculado lateral y las radiaciones ópticas.
En la RM se ven como un engrosamiento fusiforme del
nervio óptico y elongación del mismo. Generalmente son
hipointensos en las secuencias potenciadas en T1 e iso o
hiperintensos en T2. El realce de la lesión tras la adminis-
tración de contraste es variable. La agudeza visual muchas
veces no desciende de forma significativa. Estos tumores
pueden involucionar espontáneamente.(7)
· Manifestaciones óseas:
Displasia del ala del esfenoides: genera malformación
en pared o piso de la órbita y puede pasar clínicamente
inadvertida o provocar exo o endoftalmos.
Displasia de huesos largos: la tibia es el sitio de afección
más común, lo que da lugar a problemas ortopédicos o
traumáticos.(7)
· Antecedentes familiares:
Puesto que es una enfermedad con herencia autosómica
dominante, la existencia de un progenitor, hijo o hermano
afectado es un criterio diagnóstico.(7)
Otras manifestaciones frecuentes en estos pacientes,
pero que no son considerados dentro de los criterios
diagnósticos:
· Manifestaciones del SNC:
Alteraciones en la intensidad de señal: Son el hallazgo
neurorradiológico más frecuente en la NF 1 (43-93 % de
los pacientes). Son áreas de alta intensidad de señal en las
secuencias T2, denominadas “objetos brillantes no identi-
ficados” o UBO (unidentified bright objects), que se suelen
localizar en el cerebelo, tronco encefálico, ganglios basales
(predominantemente en los globos pálidos), esplenio del
cuerpo calloso y en la sustancia blanca periventricular.
Su etiología no está clara y tienden a involucionar y son
asintomáticos. Su prevalencia en adultos es baja y su
correlación clínica es muy discutida, algunos estudios
sugieren que los niños con UBO tienen menor desempeño
intelectual en comparación con controles, pero otros
dudan de su trascendencia clínica. Ocasionalmente
pueden presentar efecto masa y producir hidrocefalia
por compresión acueductal. Otra complicación poco
frecuente es que degeneren en gliomas. Por estos motivos
se recomienda seguimiento radiológico.(7)
Lo que sí es evidente es que en la NF 1 hay un mayor
porcentaje de individuos con dificultad en el apren-
dizaje, con niveles intelectuales pobres respecto a la
población normal (un 40% tiene dificultad en el razona-
miento y en la pronunciación y un 10% son retrasados
mentales, frente al 2% de la población normal).(8)
Otros gliomas intracraneales: suelen ser gliomas de bajo
grado y generalmente tienen mejor pronóstico que aque-
llos que se desarrollan en pacientes sin NF 1. Pueden
localizarse en cualquier parte del SNC, aunque muestran
predilección por el tronco del encéfalo y el cerebelo.
Presentan alta intensidad de señal en T2 y el realce es
variable.(7)
· Afectación musculoesquelética:
Escoliosis: aunque no es un criterio diagnóstico, la es-
coliosis es la alteración esquelética más frecuente en los
pacientes con NF 1 (10 a 30%). Puede ser secundaria a
displasia de los cuerpos vertebrales o a la presencia de
neurofibromas intra o paraespinales.(7)
NEUROFIBROMAS
Los neurofibromas son tumores benignos que se originan
en la vaina nerviosa. Se describen 3 tipos morfológicos de
neurofibromas en la NF 1 que comprenden: localizados,
difusos y plexiforme. Los localizados son los más comunes
e idénticos a los neurofibromas solitarios de personas
sanas, sin embargo suelen ser más grandes, múltiples y
de localización más profunda en los pacientes con NF
1.(2) Los difusos se ven generalmente en niños o adultos
jóvenes, son de ubicación subcutánea, de contornos mal
definidos y extensos, pudiendo alcanzar grandes dimen-
siones. Los plexiformes son patognomónicos para NF 1
y se caracterizan por involucrar un tronco nervioso y sus
ramas periféricas, recibiendo la denominación de “en
bolsa de gusanos”.(2,10) Aunque en la exploración clínica se
evidencian los cutáneos y subcutáneos, pueden aparecer
casi en cualquier localización. Los cutáneos aparecen hasta
en un 95% de los adultos con NF 1. Cuando afectan a las
raíces medulares se manifiestan como lesiones intradurales
extramedulares que pueden ejercer efecto de masa sobre
el cordón medular, desplazándolo. También pueden ex-
tenderse a través de los agujeros de conjunción causando
ensanchamiento foraminal y adoptando una morfología
típica en reloj de arena. Son lesiones con límites precisos,
habitualmente hiperintensas en T2 y con realce tras la
administración de contraste.(7)
NEUROFIBROMA PLEXIFORME
Los neurofibromas plexiformes son típicos de esta en-
fermedad, afectando aproximadamente un 30% de los
pacientes.(5) Están formados por todos los componentes
de los nervios periféricos, incluyendo fibroblastos, células
de Schwann y tejido conectivo, que se extienden en un
estroma mixoide.(10) Se distribuyen de manera difusa a lo
largo del trayecto del nervio y de sus ramas, extendiéndose
por los tejidos circundantes. Son más frecuentes en el
cuello, pelvis y extremidades, pero pueden aparecer en
cualquier parte del cuerpo.(7) Varios autores afirman que
la NF visceral (extracutánea) ocurre en menos del 1% de
los pacientes con NF 1. El tracto gastrointestinal y la vejiga
urinaria son los lugares más frecuentemente citados de
compromiso visceral. La afectación del sistema genital es
rara, siendo la vulva la parte más común del sistema genital
femenino involucrado pero rara vez se ha informado en
el contexto de la vagina, el cuello uterino, útero u ova-
rios. (3,9,11) En ocasiones, los neurofibromas del clítoris se
NEUROFIBROMA PLEXIFORME EN EL TRACTO GENITAL:
UNA MANIFESTACIÓN INUSUAL DE LA NEUROFIBROMATOSIS TIPO 1.
PRESENTACIÓN DE CASOS.
RepoRte de Caso/ Dres. V. Irrazábal, E. Hernández, L. González, Andrés García Bayce.