REPORTE DE CASO
Dr. Federico Avondet *
Dra. Liliana Servente **
La displasia fibrosa es una anomalía del desarrollo en
la que el hueso esponjoso de la medular es sustituido
por tejido fibroso. Se divide en una variante monostótica
y una variante poliostótica, en función de la
afectación de uno o múltiple huesos respectivamente.
Afecta típicamente a pacientes jóvenes en la primera
o segunda década de vida.
Se presenta el caso de una niña de ocho años, del
Servicio de Ortopedia del Hospital Pereira Rossell,
que consultó por dolor en miembro inferior derecho
(MID) vinculado a un traumatismo de leve entidad.
En el estudio radiográfico simple se constató la presencia
de tres lesiones líticas a nivel del peroné, con
características sugerentes de displasia fibrosa (DF). Se
completó el estudio con tomografía computada (TC) y
resonancia magnética (RM), valorando su distribución
y actividad a través de un estudio por tomografía
computarizada por emisión de fotón único (en inglés,
SPECT). Se confirmó el diagnóstico por anatomía
patológica. La paciente quedó vinculada al servicio
para controles y eventuales tratamientos.
Palabras claves: Displasia fibrosa, poliostótica, resonancia magnética, SPECT.
Fibrous dysplasia is an abnormality of development
in which the cancellous bone of the medulla is replaced
by fibrous tissue. It is divided into a monostotic
variant and a polyostotic variant, depending on the
involvement of one or multiple bones respectively. It
typically affects young patients in the first or second
decade of life.
We present the case of an 8-year-old girl from the
Orthopedic Service of the Hospital Pereira Rossell,
who consulted for pain in the lower right limb (MID)
linked to minor trauma. In the simple radiographic
study, three lytic lesions at the level of the fibula
were found, with characteristics suggestive of fibrous
dysplasia (FD). The study was completed with computed
tomography (CT) and magnetic resonance (MR),
assessing its distribution and activity through a single
photon emission computed tomography (SPECT) study.
The diagnosis was confirmed by pathological anatomy.
The patient was linked to the service for controls and
possible treatments.
Key words: Fibrous dysplasia, polyostotic, magnetic resonance, SPECT.
La displasia fibrosa es una anomalía del desarrollo en la
que el hueso esponjoso de la medular es sustituido por
tejido fibroso, presentándose típicamente en pacientes
jóvenes en la primera o segunda década de vida (1). Se
caracteriza por presentar trabéculas de pequeño tamaño
y morfología irregular que se disponen anormalmente en
un estroma fibroso displásico. (2)
Se divide en una variante monostótica y una variante
poliostótica, en función de la afectación de uno o múltiples
huesos respectivamente (3). Dado que la variante
poliostótica puede coexistir con lesiones cutáneas de tipo
“café con leche”, esta entidad fue confundida durante
muchos años con la neurofibromatosis. En el año 1938,
Lichtenstein introduce en la literatura médica el término
“Displasia fibrosa del hueso” al reportar quince casos
que lo establecen como una entidad patológica distinta4.
La variante monostótica es la más frecuente representando
el 80 % de los casos, siendo en general asintomática y de
hallazgo incidental. En los sintomáticos, predomina el
dolor secundario a la presencia de fracturas patológicas en
un hueso debilitado, o más raramente deformidades óseas.
Los sitios más frecuentemente involucrados incluyen las
costillas, el fémur proximal, la tibia y el cráneo.
Las lesiones poliostóticas tiende a afectar largos segmentos,
principalmente la pelvis, tibia, fémur, costillas y cráneo,
con clara predilección por un lado del cuerpo. Se asocian
con mayor tasa de fracturas y deformidades óseas angulares,
como resultado de la mineralización defectuosa del
hueso displásico inmaduro. La afectación de los platillos
de crecimiento puede determinar baja estatura.
Hiperparatiroidismo, hipertiroidismo, diabetes mellitus,
síndrome de Cushing, han sido descritos como patología
extra esquelética asociada. Dentro de ellos, el síndrome
de McCune-Albrigth, se caracteriza por presentarse con
displasia fibrosa poliostótica unilateral, manchas tipo “café
con leche” y disfunción endocrina, principalmente pubertad
precoz en niñas (5). Las manchas de “café con leche”
presentan sus bordes irregulares, en “costa de Maine”, en contraposición con los bordes lisos de la neurofibromatosis
en “costa de California”. (1)
Todo paciente con diagnóstico reciente de DF y especialmente
los que presentan la variante poliostótica, deben
ser evaluados por un endocrinólogo, incluso en ausencia
de historia o hallazgos clínicos sugerentes de disfunción
endocrina. (6)
A su vez, se ha reportado la presencia de mixomas de
partes blandas, que si bien son infrecuentes, orientan
hacia la variante poliostótica (7). La asociación de DF
poliostótica y mixoma de partes blandas recibe el nombre
de síndrome de Mazabraud. (2-19)
Paciente de sexo femenino de 8 años de edad, procedente
de Montevideo, sin antecedentes personales a destacar.
Consulta en el Centro Hospitalario Pereira Rossell por
dolor en MID de una semana de evolución e impotencia
funcional, vinculado a un traumatismo de baja energía.
En el examen físico se constató tumoración en tercio
proximal de pierna derecha, sin otras particularidades. No
se encontraron alteraciones en los estudios de laboratorio
ni alteraciones endocrinológicas asociadas.
Se solicitó radiografía simple de pierna derecha en proyección
frontal y de perfil (Ver fig. 1 y 2), que se completó
con TC sin contraste a pedido del traumatólogo tratante
(Ver fig. 3).
Ambos estudios constataron la presencia de tres lesiones
líticas de baja agresividad, con características imagenológicas
de DF. Solamente la lesión proximal presentó reacción
perióstica de tipo ininterrumpido asociado a un trazo de
fractura patológico.
Para evaluar con mayor precisión la extensión intra y extra
ósea de la lesión, y definir su naturaleza, se decidió realizar
RM. Se estudiaron ambas piernas con secuencias axiales
y coronales potenciadas en T1 y DP FAT SAT, sagital DP
Figura 1
Radiografía de pierna derecha
a) frente, b) perfil.
Se identifican tres lesiones líticas (flechas verdes)
diafisarias y metafiso diafisarias, localizadas en la
medular del tercio superior, medio e inferior del
peroné. Presentan bordes geográficos sin anillo
esclerótico y zona de transición estrecha (lesiones
tipo 1b). Véase como expanden y adelgazan la
cortical (flecha amarilla). No posee matriz radiológicamente
visible, componente de partes blandas
ni compromiso articular por este método. La lesión
superior presenta un trazo horizontal esclerótico
que podría corresponder a fractura evolucionada
(flecha naranja).
Figura 2
Radiografía de frente con aumento del área
de interés.
La lesión proximal presentaba reacción perióstica
de tipo continua (flecha verde) en asociación a un
trazo esclerótico en relación a factura patológica
evolucionada (flecha naranja). El resto de las lesiones
no presentaban reacción perióstica.
FAT SAT y T1 FAT SAT tras la administración de gadolinio en los tres planos del espacio (Ver fig. 4). Con el fin de determinar la distribución de las lesiones y valorar posibles lesiones en sitios insospechados se solicitó SPECT con 99Tc-MDP (Ver fig. 5). Dada la intensa captación del fémur homolateral se completó con radiografía simple de muslo derecho en proyección de frente y de perfil, identificándose lesiones radiolúcidas incipientes en la medular de la diáfisis femoral, con festoneado endóstico (Ver fig. 6).
Con el planteo diagnóstico de DF poliostótica, el equipo tratante decide confirmar el diagnóstico a través de un estudio anatomo-patológico. Se realizó biopsia ósea guiada por radioscopia de la lesión del tercio medio del peroné derecho.
La anatomía patológica reconoció tejido óseo trabecular, con trabéculas de morfología irregular, sin ribete osteoblástico, en un estroma fibroso hipocelular, sin atipias celulares, concluyendo en el diagnóstico de displasia fibrosa. Se colocó yeso para lograr una correcta consolidación de la fractura patológica, descartándose intervenciones quirúrgicas. La paciente quedó vinculada al servicio de ortopedia, permaneciendo con conducta expectante, con controles clínicos y por radiología simple.
Figura 3
TC de MMII con filtro duro.
a) Corte seleccionado en el plano coronal,
b) Corte seleccionado en el plano axial de la lesión
superior,
c) Corte seleccionado en el plano axial de la lesión
del tercio medio.
Se observa con mayor precisión la reacción perióstica
de la lesión proximal (flechas verdes), la cual es ininterrumpida,
de tipo sólido. El resto de las lesiones no
presentan reacción perióstica de ningún tipo. Véase
la matriz en “vidrio deslustrado” presente en las tres
lesiones (flechas amarillas). Se identifica expansión y
adelgazamiento de la cortical (flecha naranja).
Figura 4
RM de MMII. a) Plano axial potenciado en T1 a nivel de la lesión del tercio medio del peroné, b) DP FAT SAT en
el plano axial a nivel de la lesión del tercio superior, c) DP FAT SAT en el plano sagital, d y e) T1 en el plano coronal tras la administración de medio de contraste.
Las lesiones son isointensas con el músculo en secuencias potenciadas en T1 (flecha amarilla), hiperintensas en DP con FAT SAT
(flechas blancas), presentando realce intenso y homogéneo con el medio de contraste (flechas celestes). En la lesión superior
se identifica el trazo de fractura y la reacción perióstica asociada (flecha verde), así como la presencia de edema intra óseo y
de partes blandas (flechas naranjas). La lesión del tercio inferior contacta con la fisis (flecha roja).
Figura 5
SPECT planar en proyección anterior
(a-c) y posterior (b-d), en una fase
temprana (a-b) y otra tardía (c-d). Se observa intensa captación del
radio-trazador 99Tc-MDP a nivel del
fémur proximal derecho (flecha azul),
tanto diafisario como metafiso diafisario,
y a nivel del peroné homolateral
(flecha roja).
Figura 6
a) Radiografía bilateral en proyección
anteroposterior de fémur.
b) Radiografía de fémur derecho de
perfil.
Se identifican lesiones radiolúcidas
incipientes, en diáfisis de fémur derecho
(flechas verdes), con festoneado
endóstico (flecha amarilla). A su vez,
se aprecia una lesión cortical, lítica,
geográfica, bien delimitada, con anillo
esclerótico (1b), en probable relación
a fibroma no osificante (flechas rojas).
El tejido fibroso prolifera lentamente dentro de la médula
ósea produciendo expansión y comprimiendo la cortical
desde el interior, presentando una densidad variable. (8)
Entre los métodos de imagen para evaluar la DF se encuentran
los estudios radiográficos, TC, RM y estudios de
medicina nuclear.
Algunos autores consideran que si las lesiones son típicas
en radiología simple, es decir, se presentan con adelgazamiento
de la corteza, sin reacción perióstica y de matriz en
“vidrio esmerilado”, el diagnóstico puede ser interpretado
sin estudios de imagen adicionales. La reacción perióstica
puede estar presente siempre y cuando se encuentre
asociada a un trazo de fractura. (9)
La TC no aporta información adicional relevante, por
lo que de existir la posibilidad de realizar una RM, no
debería ser incluida en los protocolos de evaluación de
estos pacientes.
Las características en RM dependen de la presencia y
grado de tejido fibroso, colágeno, hueso trabecular inmaduro,
degeneración hemorrágica y quística. La intensidad
de señal es típicamente baja o intermedia en secuencias
ponderados en T1 e intermedia o alta en secuencias
ponderadas en T2. Tras la administración de gadolinio la
mayoría de las lesiones muestran realce central y algo de
realce periférico en anillo. (2)
La gammagrafía ósea constituye un estudio de capital
importancia permitiendo evaluar la actividad biológica
de la lesión pero principalmente detectando lesiones
adicionales.
Los diagnósticos diferenciales difieren según su apariencia
radiológica, sitio y extensión de la lesión. Entre ellos se
incluyen los quistes óseos simples, tumor de células gigantes,
firboxanthomas, neurofibromatosis, encondromatosis,
granuloma eosinofílico, osteoblastoma, meningioma y
hemangioma. (8)
Con respecto a la decisión de contar con diagnóstico definitivo, la literatura es bastante heterogénea al respecto.
Clásicamente se sitúa dentro de las lesiones de “no tocar”,
pero en un amplio número de casos la balanza se inclina
a contar con diagnóstico anatomo-patológico.
La transformación maligna es infrecuente, con una incidencia
menor al 1%, siendo con mayor frecuencia osteosarcomas
y fibrosarcomas (11-20). Puede ocurrir tanto en
la variante monostótica como en la poliostótica, de manera
espontánea o más frecuentemente, tras radioterapia.
El tratamiento en los pacientes con variante monostótica
depende de la presencia de síntomas. Las lesiones incidentales
deben ser vigiladas con radiografía simple en un
intervalo consensuado entre el paciente y el traumatólogo, mientras la lesión se mantiene biológicamente inactiva
y no afecta la mecánica ósea. El tratamiento quirúrgico
puede estar indicado frente a la posibilidad de una lesión
maligna, déficit mecánico, dolor y fracturas óseas
patológicas.
El tratamiento de la variante poliostótica es más desafiante,
ya que la mayoría de los pacientes presentarán fracturas
patológicas y deformidades óseas sin un tratamiento
quirúrgico.
El uso de dispositivos intra medulares es fuertemente
sugerido para todas las fracturas y reconstrucciones de
los miembros inferiores (13). Sin embargo, el manejo de
cada paciente debe ser individualizado.
La displasia fibrosa es una alteración ósea del desarrollo que se presenta en la primera o segunda década de vida. La Imagenología juega un rol principal para establecer su diagnóstico, mientras los estudios de medicina nuclear determinan su distribución a lo largo del esqueleto.
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* R3 Depto. de Radiología Hospital de Clínicas
** Prof. Agdo Depto. de Radiología Hospital de Clínicas