ESPACIO DE NEURORRADIOLOGÍA
Dr. Nicolás Sgarbi *
Dra. Verónica Etchegoimberry
Las malformaciones del sistema nervioso son relativamente
frecuentes e impactan de forma significativa en
la morbi-mortalidad postnatal.
Su diagnóstico pre-natal se basa en una técnica validada
desde hace varias décadas como es la ecografía
cuyo rendimiento general es excelente.
En los últimos años se ha producido un cambio sustancial
en el paradigma diagnóstico de las malformaciones
no sólo por las implicancias que esto tiene en decidir
la continuidad del embarazo, sino además por el desarrollo
de técnicas de cirugía intrauterina.
En esta revisión analizaremos los principales aspectos
técnicos de la resonancia magnética fetal y sus aportes
al diagnóstico de las malformaciones más frecuentes
del sistema nervioso.
Palabras clave: resonancia magnética fetal, malformaciones del sistema nervioso, neurosonografía.
Central Nervous System malformations are relatively
frequent and have a negative impact in postnatal
morbidity and mortality.
Prenatal diagnosis is based on the obstetric ultrasound,
which has been validated throughout the years
with an excellent performance.
In the last years, there has been a substantial change
in the prenatal diagnosis, not only for deciding the
termination of pregnancy, but also to assess in the
opportunity of intrauterine surgery.
In this revision we will analyze the most important
technical aspects and indications of Fetal MRI, and
its importance in the prenatal diagnosis of Central
Nervous System Malformations.
Key Words: Fetal MRI, Central Nervous System Malformations, neurosonography.
El estudio de la anatomía fetal es una rutina establecida
en el control del embarazo. La ultrasonografía (US) es el
método diagnóstico de referencia con un rendimiento
global excelente para la valoración anatómica completa
del feto en las distintas etapas del desarrollo.
Su sensibilidad para detectar malformaciones, incluso en
etapas precoces, es muy alta y este principio está claramente
establecido en las alteraciones del desarrollo del
sistema nervioso.
En los últimos años el advenimiento de nuevas tecnologías
ha permitido avanzar en el estudio de la anatomía fetal
siendo la resonancia magnética (RM) una modalidad que
se utiliza cada vez con más frecuencia.
Así algunos autores señalan que la RM puede detectar
anomalías no diagnosticadas por US en cerca de un 20%
de los pacientes (1).
Al mismo tiempo los cambios en la legislación y las políticas
sanitarias que permiten la interrupción voluntaria del embarazo
han impactado en el manejo de las malformaciones
y su diagnóstico.
Es así que la resonancia magnética fetal (RMf) se ha
convertido en una técnica complementaria del US en el
estudio del sistema nervioso (SN).
Es objetivo de esta revisión analizar los aportes de la RMf al
estudio del sistema nervioso del feto y sus malformaciones
más frecuentes, así como también destacar los principios
generales de la técnica, sus alcances y limitaciones.
La RMf ha tenido un importante desarrollo en los últimos
años debido a un cambio en el paradigma de estudio de
las malformaciones congénitas.
Este cambio se ha debido fundamentalmente por avances
en el tratamiento de alguna de ellas (cirugía correctiva
fetal intrauterina), necesidad de diagnóstico en vistas a
consejo genético y planificación del embarazo, así como en modificaciones en la legislación relacionada con la
interrupción del mismo.
Es así que el uso de esta modalidad de imagen, en conjunto
con el US y sus distintas modalidades, ha modificado
el encare diagnóstico de las malformaciones.
Por ello es fundamental destacar como primer concepto
que la RMf siempre debe ser realizada luego de contar
con un estudio ecográfico dirigido y realizado en manos
experimentadas en la valoración de la anatomía fetal (2).
Hay múltiples factores que deben ser tenidos en cuenta
a la hora de indicar y realizar una RMf.
La primera recomendación general es que el estudio debe
ser dirigido a la región anatómica u órgano que presenta
alteraciones en US, de forma tal que se logre obtener el
mejor rendimiento de la técnica.
Luego se deben considerar factores relacionados al binomio
materno-fetal.
Para obtener imágenes de calidad es necesario realizar
distintas adquisiciones en momentos en los que el feto
este inmóvil.
La sedación no está recomendada y por lo tanto se realiza
la indicación de ayuno materno, no menos de 4 a 6
horas, buscando de esta forma limitar al máximo posible
la motilidad fetal.
Debe informarse de forma precisa y detallada a la madre
acerca de los tiempos de duración del estudio así como
también de la posición que deberá mantener y de los
movimientos respiratorios que realizará.
Puede posicionarse a la paciente en decúbito dorsal o
incluso en decúbito lateral buscando la mayor comodidad
y colaboración durante el estudio.
Habitualmente la RMf se realiza en equipos de 1.5T aunque
en los últimos años algunos centros han analizado los
aportes de magnetos de 3T (1), sabiendo que no está aún
recomendado su uso de rutina (3).
Si bien la resolución de las imágenes puede ser mayor,
los artificios por movimiento también lo son y por ello la
técnica debe ser optimizada y más rigurosa en campos
magnéticos altos.
Se utilizarán bobinas de superficie, de cuerpo, con la
mayor cantidad de canales de recepción posible, de forma
tal de poder obtener imágenes de alta resolución con el
menor tiempo de adquisición.
Un punto de gran importancia es el momento del embarazo
en el cuál se realiza.
La mayor parte de los centros recomiendan realizar la
RMf luego de la semana 19-20 dado que antes las estructuras
son muy pequeñas, y algunas de ellas como el
cuerpo calloso, no están desarrolladas lo que dificulta la
interpretación.
Es fundamental contar con un estudio ecográfico previo,
reciente, no sólo para realizar una evaluación dirigida a
la malformación en estudio sino también para tener una
orientación sobre la posición fetal, sobre todo del eje
cráneo raquídeo, cuando se realiza en el tercer trimestre.
Se comienza con imágenes de localización en los 3 planos
de forma tal de poder tener una visión general de la
posición y anatomía fetal.
Luego se comienza la planificación del estudio siendo
necesario obtener imágenes del cráneo en los 3 planos
del espacio, potenciadas en T2, de rápida adquisición
(4). Del raquis se obtienen imágenes en el plano sagital y
los axiales o coronales se pueden utilizar si se consideran
necesarios o complementarios.
Deben utilizarse secuencias de disparo único como las
Single Shot Fast Spin Echo (SSFSE) o Half Fourier Acquisition
Turbo Spin Echo (HASTE).
Debe adecuarse el espesor de corte al tamaño fetal, no
mayor a 3mm, así como también elegir el campo de visión
(FOV) adecuado para obtener imágenes específicas de la
región de interés.
En casos particulares pueden utilizarse en el protocolo de
estudio otras secuencias como por ejemplo potenciadas
en T1 para análisis de tejido graso, secuencias de susceptibilidad
(GRE T2*/SWI) para evaluación de hemorragias,
y secuencia de difusión (DWI) para estudio de isquemia,
aunque una limitante para obtener imágenes adecuadas
son sus tiempos de adquisición más prolongados.
Es importante tener en cuenta algunos parámetros de
seguridad.
La FDA establece límites claros en la tasa de absorción
de radio-frecuencia (SAR) aunque no se conocen con
claridad cuáles son sus posibles efectos sobre el binomio
materno fetal (1).
Todos los pacientes deben ser informados de forma clara
sobre la modalidad de RMf, sus beneficios, alcances y
limitaciones.
Para poder llevar adelante una correcta interpretación
y análisis de la RMf es fundamental conocer el aspecto
habitual del cerebro durante el desarrollo.
Al analizar el cerebro fetal hay 3 componentes básicos
que permiten establecer incluso la etapa del desarrollo
con bastante precisión: el parénquima cerebral, la matriz
germinal y el patrón de gyrus y surcos (1).
La sustancia blanca cerebral presenta alta señal en T2
durante el desarrollo lo que está determinado por el alto
contenido de agua y escasa mielinización.
El manto cerebral o parénquima tiene una disposición
en múltiples capas lo que puede observarse de forma
adecuada entre la semana 28 a 30 del desarrollo.
La matriz germinal es una capa de células que originará
las neuronas y que se sitúa en las paredes del sistema
ventricular. Su señal es baja en T2 debido a la alta densidad
celular.
Durante el segundo trimestre las células de esta capa migrarán
hacia la superficie para formar la corteza cerebral
y así en el tercer trimestre del embarazo sólo persisten
pequeños focos de matriz germinal en relación con las
astas temporales y occipitales de los ventrículos laterales.
El patrón de gyrus y surcos corticales se va modificando
con el desarrollo pasando de un cerebro relativamente agírico
hasta cerca de la semana 20 a un patrón más complejo
en el tercer trimestre. El conocimiento de la secuencia con que aparecen los principales surcos permite evaluar
la cronología del desarrollo del cerebro fetal. Tabla 1
Así encontraremos que la cisura inter-hemisférica está
presente antes de la semana 20, el surco pericalloso aparece
entorno a la semana 22, la cisura calcarina aparece
entre la semana 20 a 22, el surco central es detectable
en la semana 26, y el surco post-central poco antes de la
semana 30, en torno a la 28. Figura 1
Otro punto de evaluación importante es la morfología y
dimensiones de los ventrículos laterales ya que sus alteraciones
son de las más comúnmente evaluadas como
luego veremos.
Se debe evaluar el septum pellucidum el cuál debe estar
presente en la semana 18, siendo anormal su ausencia
luego de esta semana.
Las estructuras de la fosa posterior también deben evaluarse.
El vermis cerebeloso, estructura mediana, debe estar
presente entre la semana 18 a 21 formando parte del IV
ventrículo (5). Figura 2
Figura 1
RM Fetal Normal (Edad Gestacional: 27 semanas).
Corte sagital en línea media (A) y corte axial a nivel
bi-talámico (B) de cerebro fetal normal en la semana 27
(secuencia rápida T2). En la imagen de línea media se
identifica claramente el cuerpo calloso (CC) y la cisura
calcarina (è) así como también las estructuras de la fosa
posterior con un desarrollo acorde.
En el plano axial se identifica la línea media y la región
ganglio-basal con anatomía normal y un patrón gírico
acorde a la edad gestacional con un esbozo de cisura
silviana (CS).
Los diferentes sectores del sistema ventricular se
identifican claramente: ventrículos laterales (VL),
3er ventrículo (situado entre ambos tálamos (T)) y IV
ventrículo (situado entre el cerebelo (Ce) y tronco
encefálico (Te)).
Figura 2
RM Fetal Normal (Edad Gestacional: 32 semanas).
Imágenes multi-planares de cerebro fetal normal con
32 semanas de edad gestacional donde el patrón gírico
cortical ya se asemeja al del recién nacido.
En el corte sagital de línea media (A) se identifica la
cisura calcarina (CCal) y el surco pericalloso (SPC)
rodeando a la comisura homónima (CC).
También se evalúa de forma precisa el tronco encefálico
(Te) y cerebelo (Ce).
En el corte coronal (B) se evalúa de forma precisa el
cerebelo (Ce) con sus 2 hemisferios y el vermis inferior
(Vi).
En la imagen axial a nivel de fosa posterior (C) se
evalúan las estructuras de fosa posterior, junto con el
vermis (V) y el IV ventrículo en su localización habitual
(è).
También se visualiza claramente la porción proximal de
la cisura de Sylvio (CS).
Finalmente en el corte axial supra-tentorial (D) se
visualiza claramente el patrón gírico bien desarrollado
así como la región gangliobasal y el tálamo (T) así
como el cavum septum pellucidum (CSL) habitual en el
desarrollo.
Diferentes situaciones o indicaciones pueden determinar
la realización de una RMf para análisis del SN. En algunos
centros cerca del 80% del total de estudios fetales son indicados
para analizar una probable malformación encefálica.
A pesar de su excelente rendimiento global, algunos autores
han reportado una discordancia entre los hallazgos
prenatales y una RM postnatal cercana al 10% (6).
Ventriculomegalia. Varios autores señalan que la indicación
de RMf por aumento del tamaño de los ventrículos
laterales (ventriculomegalia, VM) es la más frecuente (40
a 50% del total de estudios realizados). En la breve experiencia
personal de uno de los autores, esta indicación
representa el 60% del total de RMf realizadas en una Institución
de Asistencia Médica Colectiva de nuestro medio.
Se define VM como un diámetro ventricular mayor a
10mm medido a nivel del atrio en una imagen axial obtenida
a nivel de ambos tálamos, aunque existen diferentes
sistemas para su diagnóstico y clasificación (7,8). Figura 3
El punto más importante es diferenciar pacientes con VM
aislada o asociada a otras anomalías o malformaciones,
lo cuál puede verse en un 20 a 50% del total de los pacientes
según las series (9). A mayor severidad de la VM
se ha señalado un riesgo mayor de asociación de otras
malformaciones.
Las anomalías que más frecuentemente se asocian son las
del cuerpo calloso (CC) que luego revisaremos.
Es importante diferenciar casos de VM de aquellos fetos
que presentan hidrocefalia (HCF) debido a sus implicancias
terapéuticas y su impacto en el pronóstico.
Una de las causas más frecuentes de HCF diagnosticadas
intra-útero es la estenosis del acueducto de Sylvio la cuál
produce una significativa dilatación de los ventrículos
laterales y que es pasible de tratamiento para mejorar su
pronóstico. Figura 4
En el caso de HCF es fundamental diferenciarla, en casos
extremos, de una hidranencefalia, proceso vascular destructivo,
y del malformaciones del desarrollo del grupo
de las prosencefalias, entidades con pronóstico muy diferente. Figura 5
Figura 3
RM Fetal con Ventriculomegalia (Edad Gestacional: 28 semanas).
Imágenes seleccionadas de RMf en paciente referido por estudio ecográfico que
muestra aumento del tamaño del sistema ventricular.
En A imagen en línea media donde se reconocen las estructuras normales: cuerpo
calloso (CC), tronco encefálico (Te) y cerebelo (Ce) con su aspecto habitual.
En B el corte axial a nivel de los atrios ventriculares donde se evalúa el tamaño
ventricular (16mm del lado izquierdo) y se reconocen la cisura inter-hemisférica
completamente formada (CIE) y la cisura de Sylvio en la convexidad (CS).
En C y D cortes coronales que complementan la valoración anatómica.
Luego del análisis preciso de todo el estudio no se encontraron otras anomalías
asociadas.
Figura 4
RM Fetal Hidrocefalia por Estenosis del acueducto.
Se presentan 2 casos de fetos con hidrocefalia (HCF) por estenosis del acueducto.
El primer caso se presenta con HCF leve/moderada (A sagital y B axial) donde
puede observarse la dilatación ventricular supra-tentorial con IV ventrículo normal
lo que orienta al diagnóstico de estenosis del acueducto.
En C se muestra imagen sagital del 2º caso con HCF severa y ausencia de señal en
el acueducto de Sylvio lo que orienta al diagnóstico (è).
AV: Atrio ventricular
CC: cuerpo calloso
Te: Tronco encefálico
Ce: Cerebelo
Figura 5
RM Fetal Hidranencefalia.
RMf a las 29 semanas de edad gestacional en paciente
referido para confirmación de hidranencefalia, diagnóstico
diferencial de HCF extrema.
En A imagen sagital donde se observa la dilatación del
sistema ventricular con estructuras de la fosa posterior de
anatomía normal al igual que el IV ventrículo.
En B imagen coronal donde se observa la severa dilatación
de los ventrículos laterales y se observan ambos tálamos
(T) de aspecto normal con 3er ventrículo entre ellos.
En los cortes axiales (C y D) se observan los elementos
ya destacados y además se corrobora otra estructura de
línea media como la hoz cerebral (HC) y la presencia de
escaso manto cerebral a nivel occipital (MC). Esto permite
diferenciar esta entidad de las prosencefalias.
Te: Tronco encefálico
Ce: Cerebelo
Figura 6
RM Fetal Agenesia del Cuerpo Calloso.
Estudio realizado a las 27 semanas de edad gestacional
con diagnóstico de agenesia del CC.
En imagen sagital (A) no se observa el CC ni la cisura
pericallosa. Los gyrus de la cara mesial toman un aspecto
radiado como suele observarse en esta entidad.
Los ventrículos laterales (è) toman un aspecto
colpocefálico de dirección ántero posterior como se ve en
el corte axial (B).
Las estructuras de la fosa posterior son normales.
Te: Tronco encefálico
Ce: Cerebelo
Alteraciones de la línea media. Las alteraciones de la
línea media abarcan un conjunto de malformaciones de
diferente complejidad y pronóstico. Tabla 2
La RMf tiene elevada sensibilidad para diagnosticar anomalías
de las estructuras de la línea media, sobretodo
del CC (10).
La disgenesia del CC es una de las alteraciones del desarrollo
más frecuentes, con una incidencia global de casi
2 casos cada 10000 nacidos vivos.
En la mayoría de los pacientes se asocia con otras malformaciones,
y su pronóstico es muy variable e incierto,
dependiendo de múltiples factores asociados.
El CC es la comisura cerebral más importante y toma su
aspecto habitual a las 20 semanas de gestación cuando
se forma su sector anterior.
Existen signos directos o indirectos que pueden traducir
una alteración en su desarrollo (1).
Dentro de estos signos encontramos: alteraciones en la
presencia del cavum septum pellucidum, VM y disposición
colpocefálica de los VL, ausencia del surco peri-calloso,
lipomas de línea media, entre otros (11). Figura 6
Dentro de las alteraciones del desarrollo más comúnmente
asociadas a la disgenesia del CC están las malformaciones
del desarrollo cortical que comentaremos más adelante.
También puede encontrarse disgenesia del CC asociada a quistes de línea media y malformaciones de la fosa
posterior o incluso alteraciones fuera del SN.
Es importante valorar otro grupo de malformaciones de
las estructuras de línea media, más grave, como son las
prosencefalias (12).
Estas malformaciones están asociadas con un pronóstico
funcional reservado y en un porcentaje no despreciable
asocian malformaciones faciales, sobre todo las formas
más severas.
Una situación particular es la diferenciación entre extremos
de estas alteraciones, como la holoprosencefalia alobar,
de la hidranencefalia o de la HCF extrema, situación
en la cuál la RMf puede aportar elementos importantes
que marcan la conducta y el pronóstico como ya mencionamos.
La holoprosencefalia alobar se caracteriza por la ausencia
de desarrollo normal de las estructuras de línea media
(por ejemplo la hoz cerebral), con una cavidad ventricular
única sin septum pellucidum y rodeada de un manto
cerebral de espesor variable. En el centro se observa la
fusión de ambos tálamos que se denomina masa intermedia.
Figura 7
En el caso de la hidranencefalia se produce una destrucción
de extensión variable del parénquima encefálico
lo que determina una desaparición del manto cerebral
que rodea a ambos ventrículos desarrollados de forma
independiente y con estructuras de línea media presentes.
Figura 5
Finalmente como mencionamos previamente en la HCF
extrema existe una severa dilatación de los VL que conservan
en parte su morfología, están rodeados de un manto
cerebral bien desarrollado pero adelgazado por el efecto
de masa centrífugo que ejerce la presión ventricular, con
estructuras de línea media bien desarrolladas.
Malformaciones del Desarrollo Cortical. Las malformaciones
del desarrollo cortical (MDC) abarcan un amplio
espectro de entidades cuyo diagnóstico no es sencillo
incluso luego del nacimiento (13). Su pronóstico es muy
variable y de allí la importancia de un diagnóstico preciso
y precoz.
Se incluye en este grupo alteraciones del patrón gírico
habitual como la polimicrogiria o la paquigiria, situaciones
extremas como la lisencefalia y sus distintas presentaciones,
heterotopías de sustancia gris y la esquizencefalia
entre otras.
La polimicrogiria y la paquigira son trastornos del desarrollo
cortical que se producen en la etapa de migración
y organización. Esto resulta en la presencia de un patrón
gírico cortical no habitual, con múltiples y pequeños gyrus,
o de menor número y mayor grosor respectivamente.
En cambio la lisencefalia se produce por una detención
del fenómeno de migración lo que lleva a una corteza
cerebral gruesa y una superficie cerebral lisa.
La heterotopía de sustancia gris como su nombre lo indica
es un clásico trastorno de la migración que resulta en la
presencia de focos de sustancia gris, únicos o múltiples,
en localización anómalas. Así pueden encontrarse focos
periventriculares, profundos, otros situados en la sustancia
blanca interpuesta entre los VL, y la corteza o incluso más
superficiales, subcorticales.
Por último la esquizencefalia es una hendidura que vincula
la superficie cortical con los VL, de extensión y profundidad
variable, con sustancia gris ectópica en sus bordes,
que pueden ser uni o bilaterales. Figura 8
Estas alteraciones pueden encontrarse formando parte de
síndromes genéticos más complejos, mientras que en otros
casos pueden estar relacionadas a procesos infecciosos que se dan durante la gestación como la infección por citomegalovirus.
Es muy importante en este grupo de alteraciones elegir
el momento ideal de evaluación de la corteza cerebral.
Varios autores proponen el período comprendido entre
las 28 a las 32 semanas del embarazo como el ideal para
valorar estas alteraciones.
Figura 7
RM Fetal Holoprosencefalia.
RMf a las 28 semanas referido por estudio ecográfico
para confirmación de holoprosencefalia.
En el plano coronal (A) se identifica la cavidad
ventricular única con manto cerebral periférico
adelgazado y la característica masa intermedia (MI)
por la ausencia de división de ambos tálamos.
En el plano axial (B) los hallazgos son similares con
ausencia de estructuras de la línea media como
cisura inter-hemisférica u hoz cerebral.
Te: Tronco encefálico
Figura 8
RM Fetal Esquizencefalia bilateral.
Estudio de RM realizado en la semana 29 con
diagnóstico ecográfico de esquizencefalia bilateral. En
el corte axial (A) y coronal (B) se reconocen las clásicas
hendiduras que vinculan el sistema ventricular con el
espacio sub-aracnoideo de la convexidad en ambos
hemisferios.
Las estructuras de línea media son normales así como
también el tronco encefálico (Te) y el resto de las
estructuras intra-craneanas.
Alteraciones de la Fosa Posterior. Las alteraciones del
desarrollo que comprometen estructuras de la fosa posterior
son de relativa frecuencia y su diagnóstico no es
tan sencillo.
En los últimos años y teniendo en cuenta la mejor comprensión
de los mecanismos de producción de estas
malformaciones se ha modificado sustancialmente su
clasificación.
Así actualmente se dividen a este amplio grupo de malformaciones
en: malformaciones predominantemente
cerebelosas, cerebelosas y de tronco encefálico, las que
afectan fundamentalmente el tronco encefálico, y las del
mesencéfalo (14).
Dentro de las que comprometen el fundamentalmente el
cerebelo encontramos aquellas que afectan al vermis que
incluyen las previamente definidas como malformaciones
Dandy-Walker, la hipoplasia vermiana y la romboencefalosinapsis.
La RMf permite evaluar con precisión el vermis cerebeloso
y la cisterna magna en busca de malformaciones Dandy-
Walker; visualiza la tórcula y el tentorio así como también
la morfología del cerebelo y del IV ventrículo (14-16).
Las malformaciones Dandy-Walker consisten en agenesia
de grado variable del vermis cerebeloso con dilatación del
IV ventrículo y quiste retro-cerebeloso.
Su pronóstico es muy variable y depende de múltiples
factores sobre todo de la asociación con malformaciones
supra-tentoriales que pueden verse en hasta un 70% de
los casos (5). Figura 9
También por RMf puede valorarse la presencia y localización
de las amígdalas cerebelosas y así poder evaluar la
presencia de malformaciones del grupo Chiari.
La de mayor importancia pronostica y terapéutica es la
malformación de Chiari II, que además de presentar una
fosa posterior pequeña, puede asociar malformaciones
supra-tentoriales (sobre todo disgenesias del CC e HCF)
así como trastornos del cierre del tubo neural (disrrafias
espinales). Figura 10
Es fundamental valorar no sólo el cráneo y su contenido
sino además el raquis distal a la búsqueda de disrrafias
como el mielomeningocele u otras variedades (17).
A diferencia del cerebelo, es más compleja la visualización
y análisis preciso del tronco encefálico, por lo que sus alteraciones
son de diagnóstico prenatal complejo por RMf,
si bien su aporte es superior al de la ecografía.
Otras indicaciones. Si bien los aportes de la RMf se han
establecido claramente en las malformaciones , las indicaciones
son variadas y sus aportes diferentes en otras
situaciones patológicas.
Es utilizada con frecuencia en situaciones extremas, graves,
de sufrimiento fetal, como pueden verse en el daño
vascular con destrucción del parénquima encefálico, así
como también en casos de hemorragias que pueden
producirse durante el desarrollo. Figura 11
También puede tener aportes en situaciones donde se
evidencian malformaciones vasculares, como las malformaciones
de la Vena de Galeno, así como también
frente al hallazgo de lesiones ocupantes de espacio cuya
naturaleza no puede establecerse claramente por el estudio ecográfico.
Es también indicada en malformaciones cráneo faciales
y cervicales que en un número importante de casos se
asocian con malformaciones encefálicas.
En los últimos años se ha señalado el interés de utilizar
la RMf como herramienta de tamizaje en pacientes con
antecedentes previos de malformaciones lo que puede
orientar frente a la necesidad de consejo genético y/o de planificación.
Algunas características del biotipo de la madre pueden
llevarnos a la necesidad de realizar una RMf. Es el caso de
madres con obesidad y alto índice de masa corporal, en
las cuáles la imagen ecográfica se deteriora notablemente
y puede ser un indicación válida de RMf para una mejor
valoración anatómica.
Si bien en esta última la calidad de la imagen también se va a ver deteriorada, la información brindada generalmente
es de mejor calidad.
Otra indicación de la RMf es la presencia de oligo-hidramnios
que también deteriora la calidad de la imagen
ecográfica, no así la de RMf, por lo que constituye una
indicación formal al momento de requerir mayor resolución
anatómica frente a dudas diagnósticas.
Figura 9
RM Fetal en Malformación de Fosa
Posterior.
Se presentan 2 casos con diagnóstico de
Dandy-Walker, ambos con malformación
quística de la fosa posterior (è) comunicada
con el IV ventrículo por alteración del
desarrollo del vermis cerebeloso.
En A y B imágenes sagital y axial de
RMf realizada a las 27 semanas donde
además se identifica dilatación del sistema
ventricular supra-tentorial moderada.
En el 2º caso (C y D) se observa una
severa dilatación del sistema ventricular
supra-tentorial con adelgazamiento del
cuerpo calloso en un feto de 29 semanas
de edad gestacional.
Te: Tronco encefálico
Ce: Cerebelo
Figura 10
RM Fetal en Malformación de Chiari.
Estudio realizado a las 29 semanas con diagnóstico
ecográfico de mielomeningocele. En imagen
coronal (A) se observa la severa dilatación
del sistema ventricular supra-tentorial lo que
se corrobora en la imagen axial (B) con una
disposición colpocefálica de los ventrículos
laterales (VL).
En la imagen fetal sagital (C) se reconocen
el cerebelo (Ce) y tronco encefálico (Te) sin
identificarse claramente el IV ventrículo lo que
indica una disminución de las dimensiones de la
fosa posterior. En el mismo plano se observa el
defecto de cierre posterior del tubo neural (è) con
un saco de meningocele.
La imagen axial a nivel de ese saco (D) muestra
claramente el defecto espinal posterior (è) aunque
sin observarse claramente el contenido neural del
mismo.
Figura 11
RM Fetal Esquizencefalia bilateral.
Estudio de RM realizado en la semana 29 con
diagnóstico ecográfico de esquizencefalia bilateral. En
el corte axial (A) y coronal (B) se reconocen las clásicas
hendiduras que vinculan el sistema ventricular con el
espacio sub-aracnoideo de la convexidad en ambos
hemisferios.
Las estructuras de línea media son normales así como
también el tronco encefálico (Te) y el resto de las
estructuras intra-craneanas.
Como ya se mencionó anteriormente, la ecografía sigue
siendo el estudio primario y por excelencia del feto. Existen
dos niveles de complejidad en el estudio del SN: la
ecografía de tamizaje y la neuro-sonografía (NSF).
La primera va a ser la que determine la sospecha de una
anomalía o llegue al diagnóstico definitivo, principalmente
en las del primer trimestre, que son las más severas.
Por otro lado, la neuro-sonografía (NSF) es un estudio
ecográfico dirigido del SN. Esta también tiene indicación
luego del diagnóstico de las anomalías mencionadas anteriormente,
cuando no se ha llegado al diagnóstico por
ecografía de tamizaje, así como también en pacientes con
alto riesgo de tener una malformación (18).
La NSF tiene la ventaja sobre la ecografía convencional de
permitir la adquisición de imágenes en los planos sagital y coronal y así poder estudiar con mayor precisión la
anatomía, en particular las estructuras de la línea media
(cuerpo calloso, tercer ventrículo y vermis cerebeloso),
que no pueden ser evaluadas correctamente mediante
el plano axial.
Al ser también un estudio ecográfico, es inocuo y de
menor costo que la RMf, por lo que se puede repetir las
veces necesarias durante el embarazo y así determinar
con mayor precisión el pronóstico y la evolución de la
malformación.
Debemos de tener en cuenta que como todo estudio dirigido
y específico, se requiere de una mayor experiencia
del examinador para poder obtener buenas imágenes.
Como es sabido también, se necesita que el feto esté en
presentación cefálica y así poder realizar el estudio por vía
trans-vaginal con transductor endo-cavitario, logrando así
una excelente resolución anatómica. Figura 12.
Existen igualmente ciertas anomalías donde hay mayor
consenso de que la RMf aporta mejor información que la
NSF. Tal es el caso de la sospecha de malformaciones del
desarrollo cortical, donde se ha puesto en evidencia que la
RMf aporta más información hasta en un 20% de los casos.
Teniendo en cuenta estas consideraciones, se ha visto que
la NSF tiene una excelente correlación con los hallazgos
de la RMf (18,19). Figura 13.
Pero lo que es de mayor importancia y como se mencionó
al comienzo de esta revisión, es que ambos métodos de
imagen no son excluyentes sino complementarios, teniendo
presente las limitaciones de cada uno y el momento
óptimo de cuando indicarlos.
Figura 12
NSF, Anatomía Normal de línea media.
Estudio dirigido de ecografía para analizar el sistema nervioso, corte sagital
para evaluar las estructuras de línea media (29 semanas de gestación).
En la imagen seleccionada se observa la anatomía de las estructuras supra e
infra-tentoriales con excelente precisión.
Se observa el cuerpo calloso (CC) y parte de los ventrículos laterales (VL).
El tronco encefálico (Te) y cerebelo (Ce) se distinguen claramente con el IV
ventrículo ubicado entre ellos. En el Ce se identifican claramente las fisuras
primaria y secundaria.
T: Tálamo
Figura 13
Correlación entre NSF y RMf en malformaciones.
Correlación entre hallazgos ecográficos y RMf en
un feto con estudio ecográfico por via abdominal
(A) y trans-vaginal (NSF) (B). Se observa solución
de continuidad a nivel de la región occipital con
contenido meníngeo, sin herniación de parénquima
encefálic,o (è). Esto se confirma mediante RMf (C)
corte axial; D: corte sagital) lo que establece el
diagnóstico de meningocele occipital.
CSP: cavum septum pellucidum
V: vermis cerebeloso
Te: tronco encefálico
Figura 14
Correlación entre NSF y RMf en malformaciones.
Correlación entre cortes sagitales de NSF y RMf .
Se muestra el caso de un feto con trombosis
venosa a nivel de la tórcula y dilatación del seno
longitudinal superior.
En las figuras A y B se puede ver el trombo
ecogénico (è) y la dilatación del seno sagital hipoecogénico
(*), el cual comprime y desplaza las
estructuras encefálicas. La RMf realizada unos días
después confirma los hallazgos mostrando una
trombosis sub-aguda en topografía de la tórcula
(è), asociada a dilatación del seno longitudinal (C).
Luego el feto sufre una hemorragia intraventricular
como se muestra en la figura D (**).
C: Cerebelo
Te: Tronco encefálico
Las malformaciones del Sistema Nervioso Central son frecuentes y tienen gran impacto en la vida post-natal.
Hoy en día contamos con dos técnicas diagnósticas prenatales de utilidad comprobada como son el US,
en sus diferentes niveles de complejidad, y la RMf.
Hay que tener en cuenta que en la mayoría de los casos el estudio de US va a ser suficiente para llegar al
diagnóstico, principalmente en las anomalías del primer trimestre.
En los casos en que la RMf esté indicada, esta es una herramienta muy útil que nos va a aportar al diagnóstico
de las malformaciones del SNC hasta en un 20% de los casos, sabiendo siempre que es una herramienta
complementaria al US.
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* Correspondencia: nsgarbi@gmail.com
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