PRESENTACIÓN DE UN CASO
Dra. V. Irrazábal *
Dr. F. Estévez *
Dra. P. De los Santos **
Dr. A. Crisci ***
El atrapamiento de la arteria renal por la crura diafragmática
es una rara causa de estenosis de la arteria
renal. La angiografía por tomografía computarizada
proporciona un diagnóstico definitivo y permite evaluar
la relación de la arteria renal con la crura diafragmática.
La ecografía Doppler proporciona información hemodinámica
que contribuye a confirmar el diagnóstico.
Esta condición se debe tener en cuenta en pacientes
jóvenes hipertensos con estenosis de la arteria renal que
no presenten otros factores de riesgo cardiovasculares.
El objetivo de este trabajo es describir el Síndrome de
atrapamiento de la arteria renal por la crura diafragmática
y su abordaje diagnóstico y terapéutico.
Se presenta el caso de una mujer joven de 22 años de
edad con atrapamiento de la arteria renal derecha por
el pilar diafragmático.
Palabras clave: atrapamiento de la arteria renal, estenosis de la arteria renal, angiografía por tomografía computarizada, ecografía Doppler
Entrapment of the renal artery by the diaphragmatic
crus is a rare cause of renal artery stenosis. Computed
tomography angiography provides a definitive diagnosis
and allows to evaluate the relationship of the renal
artery with the diaphragmatic crus. Doppler ultrasound
provides hemodynamic information that helps to confirm
the diagnosis. This condition should be considered
in young hypertensive patients with stenosis of the renal
artery, without other cardiovascular risk factors.
The aim of this work is to describe renal artery entrapment
syndrome and its diagnostic and therapeutic
approach.
We present the case of a 22-year-old woman with
entrapment of the right renal artery by the diaphragmatic
crus.
Key words: renal artery entrapment, renal artery stenosis, computed tomography angiography, Doppler ultrasound
La estenosis de la arteria renal da cuenta del 1% de
los pacientes con hipertensión arterial (HTA) y su
incidencia se eleva a 30% en casos de hipertensión
arterial refractaria.
Las causas más frecuentes de estenosis de las arterias
renales son, en primer lugar, la aterosclerosis, seguida
por la displasia fibromuscular. La compresión extrínseca
de una o ambas arterias renales por la crura
diafragmática, aunque rara, también puede dar lugar
a hipertensión arterial. Esta condición ha sido descrita
como síndrome de atrapamiento de la arteria renal. Fue
descrito por primera vez por D’Abreu en 1962, quien
informó dos casos que fueron comprobados mediante
cirugía. Desde esta primera descripción, pocos casos
se han reportado en la literatura. Actualmente, el número
de casos diagnosticados se ha incrementado en
forma paralela al desarrollo y avance de los métodos de
imagen, especialmente la Tomografía Computarizada
(TC) y la Resonancia Magnética (RM).
Se trata de un paciente de sexo femenino de 22 años de edad, procedente de Montevideo, portadora de Síndrome de Marfan, cursando actualmente embarazo de 28 semanas de edad gestacional. El paciente refiere cifras elevadas de presión arterial en alguna oportunidad, pero sin un claro diagnóstico de hipertensión arterial. Consulta en puerta de emergencia del Hospital de Clínicas por dolor torácico de reciente instalación.
Dado el antecedente de Síndrome de Marfan y el mayor riesgo de eventos aórticos en un paciente con dolor torácico se solicita Angio-Tomografía Computada de Aorta para descartar Síndrome aórtico agudo, particularmente disección aórtica. Todo esto en una gestante de alto riesgo que cursa embarazo de 28 semanas pero que de confirmarse la sospecha clínica presentan, tanto la madre como el feto, alto riesgo vital.
Se realiza Tomografía computada sin uso de medio de contraste i/v del sector torácico para descartar hematoma
intramural aórtico, seguido del estudio de toda la aorta
y de los ejes arteriales ilíacos con protocolo de angioTC
a efectos de valorar la presencia de disección de aorta.
La aorta a nivel torácico no muestra alteraciones, es de
calibre normal, sin evidencia de hematoma intramural ni
de flap intimal.
La aorta abdominal es ectásica, con un diámetro máximo
promedio de 30 mm, sin evidencia de flap intimal que
sugiera disección, ni de hematoma intramural ni de colecciones
periaórticas.
La arteria renal derecha es única, se encuentra permeable,
y presenta franca disminución de su calibre y trayecto
“verticalizado” en su sector proximal, transcurriendo entre
la aorta abdominal y la crura diafragmática ipsilateral en
su segmento inicial. Distalmente la arteria renal derecha
presenta calibre normal, de aprox. 6 mm de diámetro.
Así mismo se observa realce asimétrico de ambos riñones
tras la administración de medio de contraste i/v, evidenciándose
menor captación del mismo en forma difusa
a derecha (nefrograma tardío) en comparación con el
riñón contralateral, lo cual traduce hipoperfusión renal.
(Figs. 1 y 2)
La arteria renal izquierda y el riñón izquierdo no muestran
alteraciones.
El tronco celíaco y la arteria mesentérica superior se encuentran
permeables y de calibre habitual.
Se identifica un origen alto de las ramas viscerales de la aorta abdominal, a saber, el tronco celíaco a la altura del
espacio discal T11-T12, la arteria mesentérica superior a
nivel del cuerpo vertebral de T12, la arteria renal derecha
a nivel del espacio T12-L1 y de la arteria renal izquierda
a nivel del margen superior de cuerpo de L1. (Fig. 3)
Por último destacamos la presencia de un útero grávido
con feto en su interior, antecedente que ya conocíamos.
Los hallazgos descritos son compatibles con el planteo de
Síndrome de atrapamiento de la arteria renal derecha por
la crura diafragmática.
Posteriormente se realiza ecografía Doppler color de las
arterias renales a efectos de valorar el patrón hemodinámico
en las mismas, particularmente en la arteria renal
derecha, y evidenciar en tiempo real cambios en dicho
patrón vinculados a la fase del ciclo respiratorio (estudio
dinámico).
Se comprueba una aorta abdominal ectásica en toda su
extensión, con velocidades sisto-diastólicas habituales
(velocidad picosistólica de 70 cm/seg.).
Ambos riñones son de forma y tamaño habitual, con
parénquima de espesor y ecogenicidad normal y buena
diferenciación córtico-medular bilateralmente. No se ven
alteraciones de las cavidades excretoras.
Se realiza estudio dinámico de las arterias renales durante
el ciclo respiratorio el cual demuestra que durante la inspiración
el sector proximal de la arteria renal derecha se
“verticaliza”, quedando paralela a la aorta abdominal, (Fig. 5), comprobándose además aumento de las velocidades
sisto-diastólicas en este sector de la arteria, con velocidades
picosistólicas (VPS) de 385 cm/seg en inspiración,
comportándose desde el punto de vista hemodinámico
como una estenosis significativa.
En esta fase del ciclo se observa íntimo contacto entre
el sector proximal de la arteria renal derecha y la crura
diafragmática ipsilateral, en concordancia con lo visto
por angioTC.
Durante la inspiración es también evidente una disminución
significativa de la vascularización del riñón
derecho, con ondas de flujo de tipo “tardus et parvus”
a nivel intrarrenal compatible con flujo post-obstructivo
(postestenótico). (Fig. 6)
En espiración la arteria tiene un trayecto horizontal y
velocidades de flujo normales (VPS de 122 cm/seg) (Fig.
5), siendo la vascularización intrarrenal de distribución
habitual y con patrones de flujo normales. (Fig. 4)
Figura 1
Angiografía de Aorta por TC
Cortes axiales. (*) Aorta
abdominal, (flecha blanca) Crura
diafragmática derecha, (flecha
negra) Arteria renal derecha.
Figura 2
Angiografía de Aorta por TC
Proyección de máxima
intensidad. Cortes coronales. (*)
Aorta abdominal, (flecha blanca)
Crura diafragmática derecha,
(flecha negra) Arteria renal
derecha.
Figura 3
Angiografía de Aorta
por TC
Corte sagital. (*) Aorta
abdominal, (?) Tronco
celíaco, (?) Arteria
mesentérica superior.
Figura 4
Ecografía Doppler, Cortes longitudinales.
En espiración (izquierda) y en inspiración
(derecha). (RD) Riñón derecho.
Figura 5
Ecografía Doppler
En espiración (izquierda) y en inspiración
(derecha). (flecha negra) Arteria renal derecha.
Figura 6
Ecografía Doppler
(*) Crura diafragmática.
La hipertensión arterial sistémica de origen renovascular
es la causa más frecuente de hipertensión arterial secundaria.
Se produce como consecuencia de la estenosis
de la arteria renal o alguna de sus ramas principales. La
estenosis de la arteria renal representa aproximadamente
el 1% de los pacientes con hipertensión arterial, pero su
incidencia se eleva al 30% en los casos de hipertensión
arterial refractaria (6). Se asocia con compromiso de la
perfusión renal, asimetría renal, hipertensión arterial,
nefropatía isquémica e insuficiencia renal terminal (4). Las
causas más frecuentes de estenosis son la aterosclerosis
y la displasia fibromuscular. En la aterosclerosis la afectación
suele ser difusa (panvascular) y afecta mayormente a
hombres mayores de 45 años, y la estenosis típicamente
es en el ostium de la arteria; la displasia fibromuscular se
encuentra típicamente en mujeres jóvenes y en general
compromete el sector medio o distal de la arteria (5). Otra
causa relativamente frecuente de estenosis en pacientes
jóvenes son las arteritis, la más frecuente es la enfermedad
de Takayasu, una panarteritis segmentaria, necrotizante y
obliterante, que afecta generalmente la aorta y sus ramas
principales, entre ellas las arterias renales. La compresión
extrínseca de la arteria renal es una causa poco frecuente
de hipertensión arterial. La compresión de una o ambas
arterias renales por la crura diafragmática, aunque rara,
también puede dar lugar a hipertensión arterial. (7)
En nuestro paciente surge el antecedente de algún registro
de cifras tensionales altas, sin un claro diagnóstico de
hipertensión arterial. De hecho, el diagnóstico de atrapamiento
de la arteria renal por la crura diafragmática es un
hallazgo de una Angio-Tomografía Computada realizada
por otra causa diferente al de la hipertensión arterial
secundaria (causa renovascular).
Alteraciones congénitas como haces musculares o tendinosos
aberrantes (anómalos), nacimiento alto (“ectópico”) de
la arteria renal o la presencia de una crura diafragmática
hipertrófica representan posibles causas de compresión
extrínseca de la arteria renal según varios estudios. Sin
embargo, esta condición parece estar más vinculada a
una relación anómala entre la arteria renal y la crura diafragmática.
(2) Esta relación anómala que causa estenosis
de la arteria renal ha sido descrita como Síndrome de
atrapamiento de la arteria renal. (3)
De todas formas cabe destacar que la aparición del atrapamiento
de la arteria renal en pacientes de edad avanzada
sugiere que estas compresiones pueden no ser congénitas
y estar vinculadas al desarrollo de cambios en la relación
entre la aorta y las estructuras musculoesqueléticas adyacentes
a lo largo del tiempo. (4)
El síndrome de atrapamiento de la arteria renal fue descrito por primera vez por D’Abreu, quien informó en 1962 dos casos que fueron comprobados mediante cirugía. Desde esta primera descripción, menos de 20 casos se han reportado en la literatura (2). Actualmente, el número de casos diagnosticados se ha incrementado en virtud del avance de los métodos de imagen, particularmente la Tomografía Computada y la Resonancia Magnética. (7)
La revisión de la literatura sugiere que el atrapamiento de la arteria renal es más frecuente del lado izquierdo. El mecanismo evocado es una anomalía de la migración de los riñones. Las fibras musculares de la crura diafragmática comprimen la arteria renal mediante la verticalización del sector proximal de la misma. La arteria describe un trayecto inusualmente vertical, formando un ángulo agudo con la aorta abdominal. Esto resulta en una estenosis proximal de la arteria por mecanismo de compresión extrínseca (1).
Parece difícil predecir qué pacientes desarrollarán este
síndrome. No obstante, el análisis del atrapamiento de
la arteria renal realizado por Arazinska et al. permitió
encontrar factores anatómicos relacionados al mismo.
En este sentido se describieron relaciones anatómicas
que podrían estar vinculadas a esta entidad: nivel de
nacimiento de la arteria renal “atrapada” respecto al
raquis, distancia entre el origen de la arteria renal derecha
y la arteria renal izquierda, nivel de emergencia de
las arterias renales respecto al punto de nacimiento del
tronco celíaco y de la arteria mesentérica. Las relaciones
más importantes demostradas fueron: altura o nivel de
emergencia de la arteria renal “atrapada” respecto al
raquis, y la distancia entre el ostium de la arteria renal
derecha y la renal izquierda. Según la literatura, la arteria
renal derecha se origina más comúnmente a la altura de
la plataforma inferior del cuerpo vertebral de L1 (25%), y
la renal izquierda a la altura de la plataforma superior del
cuerpo vertebral de L2 (24%). Sin embargo, en pacientes
con atrapamiento de la arteria renal, el origen es alto y se
localiza con mayor frecuencia a nivel del espacio discal
T12-L1 o a la altura de la plataforma superior de L1.
Por lo tanto, se logró confirmar en este estudio que un
origen alto de la arteria renal es un factor de riesgo para
atrapamiento de misma. Es particularmente significativo
cuando coexiste un origen alto de la arteria renal con un
hiato diafragmático estrecho. (4)/p>
El correcto diagnóstico de atrapamiento de la arteria renal es dificultoso pero crucial. Las investigaciones dependen de un alto índice de sospecha e incluyen la ecografía Doppler y la Angio-Tomografía computada (5). En 1995, Kopecky et al. reportan el primer caso de atrapamiento de la arteria renal mediante Angio-Tomografía Computada. Desde entonces este método de imagen es considerado el “gold standard” para el diagnostico de esta entidad. (6)
La ecografía Doppler proporciona información hemodinámica
del flujo sanguíneo tanto en la arteria renal como
en las arterias intrarrenales, y particularmente en esta
patología permite realizar un estudio dinámico del flujo
sanguíneo durante el ciclo respiratorio (en inspiración y en
espiración). Evalúa la presencia de estenosis y los cambios
en las velocidades de flujo en la arteria renal durante el
ciclo respiratorio, lo cual es altamente sugerente de una
compresión vascular extrínseca de origen diafragmático.
En los casos de atrapamiento severo, los cambios en las
velocidades de flujo de la arteria renal “atrapada” durante
el ciclo respiratorio pueden disminuir o incluso desaparecer
(5), es decir, el atrapamiento es fijo y permanente.
Sin embargo, el ultrasonido no permite un adecuado
análisis de la relación entre la arteria renal y estructuras
musculares adyacentes. La arteriografía convencional tiene
esta misma desventaja. La Tomografía Computada (TC) y
la Resonancia Magnética (RM) visualizan adecuadamente
el diafragma y sus relaciones con la aorta y sus ramas.
Una gran ventaja de la TC en comparación con la RM, es la visualización de lesiones arteroescleróticas. (6) De todas formas, la TC puede sobreestimar la estenosis debido a que la arteria a menudo se deforma sin estrechamiento significativo de su luz. Además, algunas de estas compresiones desaparecen durante la espiración, mientras la TC es realizada durante la inspiración. A la inversa, la angiografía puede subestimar la estenosis porque puede ser difícil lograr un enfoque que separe el segmento inicial de la arteria renal de la aorta, ya que la arteria renal se comprime contra ella. Por lo tanto, a veces puede ser difícil evaluar el rol del atrapamiento de la arteria renal en la generación de hipertensión sistémica. En estos casos, la ecografía Doppler y la medición de la presión intraarterial pueden ser útiles. (4)
La hipertensión en un paciente joven sin otros factores de riesgo cardiovasculares sugiere en primer lugar displasia fibromuscular. Esta patología suele afectar distalmente a la arteria renal, y respeta las otras ramas viscerales de la aorta. La presencia de estenosis proximal de la arteria renal, asociada o no a la compresión de otras ramas viscerales, debe hacer sospechar el Síndrome de atrapamiento por la crura diafragmática (4). Thony et al. demostraron mediante arteriografía dos características que sugieren dicho síndrome: sector proximal de la arteria renal con un trayecto descendente, paralelo y muy cercano a la aorta abdominal, y la presencia de estenosis proximal u ostial concéntrica y corta en un paciente sin ateromatosis. (2)
Tanto la cirugía como los tratamientos endovasculares
(colocación de stent) se han utilizado en esta entidad,
pero el tratamiento quirúrgico debe ser individualizado
según cada caso particular teniendo en cuenta la anatomía
y datos funcionales.
Cuando la estenosis es secundaria a una compresión
vascular extrínseca de causa muscular, las complicaciones
asociadas a la colocación de stent están vinculadas
a la flexión o rotura del dispositivo. Adicionalmente, el
movimiento del diafragma induce desplazamiento de los
riñones durante la respiración y fuerzas tanto de flexión y
torsión en las arterias renales. Esta flexión puede conducir
a la fractura del stent y re-estenosis.
Bilici et al. han investigado el uso de inyección de toxina
botulínica directamente en la crura diafragmática guiado
bajo Tomografía Computada como alternativa a la cirugía,
pero este método aún se encuentra en evaluación. (1)
El atrapamiento de la arteria renal por la crura diafragmática debe ser investigado en estenosis proximales de la arteria renal en pacientes jóvenes con hipertensión arterial sin otro factor de riesgo cardiovascular. El diagnóstico definitivo es posible mediante Angio-Tomografía Computada. La ecografía Doppler proporciona información hemodinámica altamente sugerente de atrapamiento de la arteria renal que contribuye a confirmar el diagnóstico. Una vez que el Síndrome de atrapamiento de la arteria renal se confirma, el manejo quirúrgico debe ser considerado.
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* Residente de Imagenología
** Asistente Depto. de Imagenología del Hospital de Clínicas
* Prof. Adj. Depto. de Imagenología del Hospital de Clínicas
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