
Rev. Imagenol. 2da Ep. Ene./Jul. 2021 Vol. XXIV (2):
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dIscusIÓn
El caso reportado de linfoma óseo se presentó en un gru-
po etario infrecuente, a una edad muy por debajo de la
media. A su vez, la localización fue excepcional, ya que
el LOP predomina en los huesos largos (9). Estos elemen-
tos determinaron que en los estudios imagenológicos se
realizaran otros planteos diagnósticos.
Profundizando sobre la localización anatómica, la afecta-
ción de huesos del esqueleto axial y de las cinturas, como
los coxales, el sacro, la escápula y las costillas, se da más
comúnmente en el linfoma secundario. (10)
La presencia de una única lesión ósea, sin evidencia de
otros compromisos mediante un estudio exhaustivo con
TC, RMN y PET, permitió certificar la naturaleza primaria
de nuestro caso. Por sí mismo el linfoma óseo es un tumor
infrecuente, siendo la forma primaria aún más infrecuente,
ya que predomina la forma secundaria. (1,3)
A nivel clínico, la mayoría de los pacientes se presentan
con dolor en la zona afectada y en menor medida como
fractura o masa palpable. Comparado con las presentacio-
nes sistémicas, los LDGCB no suelen presentar síntomas
sistémicos o síntomas B (4). En nuestra paciente dominó el
dolor, agregando en la evolución elementos de síndrome
de repercusión general. Tanto la presentación clínica como
la localización de la lesión resultan similares con respecto
a su principal diferencial que fue el sarcoma de Ewing (7).
El diagnóstico por anatomía patológica es indispensable
para certificar la naturaleza de la lesión. Los LDGCB,NOS
suelen expresar marcadores de linaje B como CD20, PAX5
y CD79a, mientras que en base a la expresión de CD10,
Bcl-6 y MUM-1 pueden ser subdivididos en perfiles cen-
trogerminal (CG) y no-CG según el algoritmo de Hans (11).
Esta división es importante, dado que usualmente el segun-
do grupo tiene una menor respuesta al tratamiento y peor
pronóstico (12). La expresión de c-myc puede utilizarse
como un subrogante costo-efectivo para la evaluación de
la presencia de translocaciones para este gen, en vistas a
despistar un linfoma de alto grado y juzgar la necesidad de
estudios de biología molecular para translocaciones (13).
En nuestra paciente, la expresión de marcadores linfoides
certificó su naturaleza y descartó entidades de morfología
similar como lo es el sarcoma de Ewing. La expresión in-
tensa y difusa para Bcl-6 y mínima para MUM-1 permitió
catalogarlo dentro del subgrupo CG. La expresión de
c-myc no sugería que se estuviera frente a un linfoma de
alto grado (doble o triple hit). Sin embargo, dada la agresi-
vidad de este tumor, se estudiaron las translocaciones para
c-myc, Bcl-2 y Bcl-6 resultando negativas, descartando la
posibilidad de un linfoma de alto grado y certificando se
estaba frente a un LDGCB, NOS.
Tal como en el caso presentado, el tratamiento de elección
de estos tumores es la quimioterapia con plan R-CHOP,
con un buen pronóstico a corto plazo y respuesta favo-
rable en un 50 al 70% (14), destacando que en los casos
de recaída o falta de respuesta las opciones terapéuticas
son limitadas. (15)
conclusIÓn
El caso reportado y su forma de presentación infrecuente demuestran que el abordaje diagnóstico
de un tumor óseo debe ser multidisciplinario, basándose en pilares clínicos, imagenológicos y de
Anatomía Patológica. La presentación imagenológica del linfoma óseo primario es variable, desta-
cando el papel de la resonancia magnética en el estudio de la extensión locorregional del tumor.
9. Jain A, Alam K, Maheshwari V, Khan R, Nobin H, Narula V. Primary
bone lymphomas-clinical cases and review of literature. J Bone Oncol
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